domingo, 6 de febrero de 2011

Mi isla


Fueron mis ojos los que los descubrieron, poco a poco, sobre el manto oscuro y espeso que nos une a todos. Pequeños puntos de luz que si bien han estado siempre ahí no es hasta que decides querer verlos, cuando se te aparecen.

Como si al pasear tu mirada por el cielo fueran iluminándose pequeños farolillos que te muestran que no todo es tan simple, que no todo es tan oscuro y opaco, que tras la oscuridad siempre hay luz. Tan solo tienes que pararte un segundo.


Me gusta mirar al cielo e ir descubriendo islas. Seguir la línea imaginaria que las une y caer en un trazado que no tiene fin... Me gusta mirar al cielo y darme cuenta de que yo misma puedo ser uno de esos puntos que vistos desde arriba pueden o no brillar, pero que ineludiblemente forma parte de ese trazado infinito.
Sentirme abrazada por su inmensidad y ver como todo puede cambiar dependiendo de la distancia en que lo mires. El cielo es mi isla, desde allí se ve todo más claro.

Historia número 6 contada en la dársena 43... la satisfacción de formar parte de todo.