miércoles, 12 de enero de 2011

Nostalgia

Decía Ana María Matute que "la vida es algo tan extraño que no se puede saber si empieza y acaba en un tiempo ya trazado, en ese destino pequeño que nosotros suponemos", decía también que existe una nostalgia por aquello que no se tuvo, se tiene, ni se tendrá, una nostalgia "que nos atrapa súbitamente en lo no poseído" donde existe el duende del tiempo que uno no tuvo, una "nostalgia fatal e irremediable en la que vemos limitadas nuestras posibilidades".

Y es que a veces, no llegamos a comprender esa pequeña desazón que se instala en nuestras entrañas, en lo más profundo de nuestro razonamiento y que supera la barrera de lo lógico. Una desazón que no encuentra sentido aquí y ahora, pero que la sientes tan real que no dudas de su insistencia. La sientes, luego existe.

Se trata de una nostalgia inconexa, contradictoria y sin sentido... "Nostalgia de cosas que sucedieron o sucederán en un tiempo imposible". Una nostalgia que nos une ineludiblemente a una realidad inexistente pero real, real porque la sientes. Como dice la Maestra "Acaso esa nostalgia a la que me refiero sea como una ventana, o el umbral, o un simple agujero por donde escapar a una dimensión más ahondada, nueva, diferente. A causa de una palabra, o de una postal, o de un lejano silbido, llegamos hasta esa puerta. Una puerta tan rara, tan difícil, como esta vida que no entendemos".

Historia número 5 contada en la dársena 43... mano a mano con la literatura hecha mujer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario